Hace un par de meses comencé a leer el manga Ookami shoujo
to kuro ouji, o mejor conocido como “chica lobo, príncipe negro” de Ayuko Hatta.
La verdad es que al principio no tenía muchas ganas de leerlo porque no está
terminado y seguirlo por internet es muy tedioso ya que con suerte suben un
capítulo al mes, pero bueno, como habían alrededor de 41 capítulos caí en
tentación porque me gustan mucho los Shojos y ya me está costando encontrar uno
que no haya leído. La historia comienza con la protagonista, Erika Shinohara,
quien le miente a sus amigas sobre tener un novio y hacer de todo con él por el
simple hecho de querer ser amiga de ellas( un poco patético), para resumir las
amigas comienzan a presionar con conocer al famoso novio y ella termina tomando
una foto de un chico guapo que ve en un lugar “x”, desgraciadamente para ella
el chico es alumno de su colegio, se llama Sata Kyouya, por lo que ella termina
rebelándole el motivo por el cual le tomó la fotografía: lo hizo pasar por su
novio. Al principio él se muestra amable y comprensivo pero después su actitud
cambia de forma radical y la comienza a tratar con la punta del pie, como a su
perro, según dice él, ya que a cambio de eso fingirá ser su novio delante de
todos. Obviamente con el tiempo se enamoran de verdad, por algo es un shojo,
pero la forma en que se desarrolla la historia es muy entretenida.
Los personajes son agradables, aunque en ocasiones Sata es
muy cruel, demasiado cruel con la pobre Erika, hasta el punto que ninguna mujer
toleraría esa clase de trato, así que Erika es muy estúpida o muy masoquista,
porque nadie puede tolerar a un chico que es muy frío y grosero (Ni por muy
brutalmente guapo que sea) casi todo el tiempo. Afortunadamente también tiene
momentos de amabilidad, pero casi siempre cuando la situación es muy extrema o
ella presiona demasiado por atención, al parecer, él solo es amable con los
perros (no lo culpo).
Los personajes secundarios son entretenidos, no como para
querer capítulos completos dedicados a ellos, pero si lo suficiente como para
disfrutar sus intervenciones, obviamente no cuando interrumpen momentos claves
de la trama pero ese es un viejo recurso en el shojo, sobre todo en lo mucho
que dilatan el encuentro sexual entre la pareja principal.
Lo malo; bueno, no está terminado y tener que esperarlo,
sobre todo cuando le está yendo tan bien, implica que lo van a alargar quizás
como un año más, por lo que tendré que seguir vigilando cada mes por un
miserable capítulo. También comenzó a salir el anime, pero es muy reciente por
lo que está bastante lejos del manga, así que me armaré de paciencia. Otra cosa
que tampoco me gusta mucho es lo lento que avanza el tema de que Kyouya se ablande
un poco, si bien ha avanzado con respecto a su actitud inicial, continua
teniendo arrebatos muy desagradables y empatizar con la desesperación de la
protagonista es inevitable.
Lo bueno; es entretenido, los dibujos son preciosos, no
tiene exceso de texto y es muy agradable de leer, la trama es muy buena y es
cien por ciento recomendable, así que continuaré torturándome con la espera de
los capítulos.
