Transcurría el año 1992 y la
señorita Naoko Takeuchi nos entregaba el manga y posterior anime de Pretty Soldier Sailor Moon. Desde ese momento
mi infancia cambió y enloquecí por completo con esa delgada, rubia y chillona
heroína que siendo bastante honestos, no hacía mucho y se dedicaba la mayor
parte del episodio a llorar, gritar y poner caras graciosas.
Primero hablaré del anime Sailor
Moon estrenado el 7 de marzo del año 1992. Un anime que le robó el corazón a miles
de niñas, y seamos honestos, también a muchos niños de todas las edades. En mi
experiencia personal, no había visto nunca un anime con Magic girls con trajes
de marineras y que pelearan por la justicia, por lo que corría después del
colegio para no perderme un episodio pues en ese tiempo, la internet no era un
opción y perderse un episodio era un crimen imperdonable castigado con al otro
día no tener idea de lo que tus amigas hablaban. El diseño de los personajes
daba para todos los gustos; rubias, morenas, trigueñas, altas, bajas,
inteligentes, bobas, etc, por lo que nadie se quedaba sin su favorita. Además,
había que agregar el factor romance que tanto atrae a las mujeres y que iba de
la mano de Usagi (o Serena en el doblaje latino) y Mamoru (Darien). Hasta ese
momento solo conocía la serie y no tenía acceso aun al manga, por lo que daré
mi impresión primero sobre la serie.
Los dibujos, aunque las chicas eran bastante flacas,
eran proporcionados y bonitos, Mamoru se veía algo mayorcito que Usagi, pero se
perdonaba porque era una historia de amor muy inocente y pura. La villana era una señora cuya edad podíamos
asociarla a nuestra madre, pero que vestía un escote de infarto que con el
cuerpo que tenía le quedaba bastante bien.
Se tocaban temas como la
diversidad sexual, aunque bien encubiertos, sobre todo en la primera temporada
en donde Zoycite fue doblado con voz de mujer para encubrir que tenía una
relación homosexual con Kunzite, años después saldría de mi inocencia y me
enteraría que ambos eran hombres. Se relajaron un poco con el doblaje de Haruka
y Michiru las cuales eran claramente lesbianas, pero en países como Estados
Unidos las transformaron en “primas” lo que honestamente derivó en diálogos
bastante ridículos.
Las transformaciones eran memorables,
tanto, que esperabas que lo hicieran y cuando aparecieron las últimas cuatro
sailor, no podías esperar para ver sus nuevas transformaciones y sus nuevos
poderes, sin pasar por alto que cada una de ellas tenían una música propia para
distinguirlas.
La primera temporada, en mi
opinión personal es la mejor y honestamente a medida que fueron avanzando se
empezaron a poner algo tediosas y llenas de relleno, aunque para mí la
adquisición más desagradable fue la incorporación de Chibi Usa (Rini) en la serie.
Una mocosa bastante malcriada, odiosa y con una extraña inclinación por su
propio padre (inclinación que no desiste ni cuando se entera de que él es su
progenitor) que compite de forma majadera con su propia madre en casi todas las
actividades que realiza, fuera de eso hay episodios bastante divertidos, aunque
la saga del Pegaso es bien difícil de digerir, por no decir mala.
Las compañeras principales de
Usagi, sailor Mars, Mercury, Venus y Jupiter en la primera temporada son de
bastante utilidad, pero a medida que avanzan las temporadas no son de mucha
ayuda y generalmente las mandan a volar con un solo ataque, quedando en
vergüenza frente a las otras cuatro sailors, que son más maduras, fuertes e
inteligentes que el cuarteto que acompaña a la protagonista (insisto que es mi
opinión personal) aunque ni hablar de Usagi, que generalmente no hace nada de
nada y lanza el ataque final para justificar el motivo por el cual es la
protagonista, fuera de eso, son personajes bastante adorables, variados y
divertidos que no pasan desapercibidos a pesar de que son muchas.
No, no me he olvidado de Mamoru.
El enamorado de Usagi es bastante maduro y contrasta mucho con la estupidez de
la protagonista, pero tiene actitudes adorables y dulces con su novia, que
apesar de su torpeza lo ama con locura, aunque a la hora de ver a los padres de
Usagi se escapa raudamente y ni hablar de intimidad física que si sucede en el
manga, al parecer lo quisieron adaptar para todo público y dar a entender que
Usagi y Mamoru no eran tan inocentes como se veían en su relación no les
pareció una buena idea, bastante hicieron respetando la condición sexual de
Haruka y Michiru.
Como conclusión con respecto a la
serie puedo decir que aunque consta de 200 capítulos, sí, ¡200 capítulos! la
mayoría de ellos son divertidos, bien relatados y mantienen el interés, además,
la animación va mejorando con el paso de las temporadas y las van dibujando
cada vez más bonitas y proporcionadas, aunque no puedo pasar por alto que en la
última temporada el cabello de Usagi y Minako tienen un extraño color rubio
fluorescente que me molestaba un poco, pero pese a todo eso, no puedo sino
decir: ¡Me encanta el anime Sailor Moon!
El manga es bastante opuesto en
varios puntos; la historia cambia bastante y se puede ver la evolución de los
personajes de mejor forma, por ejemplo, Usagi al principio es igual de torpe y
llorona que en la serie, pero a medida que pasa el tiempo se vuelve madura,
responsable y valerosa, mostrando su verdadera cara de heredera del milenio de
plata, muy distinto al anime en donde da gala de lo cabeza hueca que es,
incluso logrando que te dé un poco de vergüenza ajena su comportamiento hasta
casi el final de la serie. En el manga también cambia la relación de los
personajes, como la verdadera identidad de la reina Beryl y de los generales
que la siguen y también lo que pasa con villanos como el cuarteto amazonas, que
terminan siendo Sailor Scouts cuyo papel vendría siendo el de compañeras de
Chibi Usa, dando paso a una segunda generación de Sailors.
Obviamente el tema de la
intimidad física entre Mamoru y Usagi es algo que en el manga si bien no es
explícito, se entiende sin necesidad de echar a volar la imaginación, es
bastante obvio.
Honestamente la forma en que
Naoko Takeuchi lleva el manga es más interesante que en la serie de anime, pero
uno comprende que deben modificar la historia para poder televisarla, aun así
el manga es más profundo y ahonda en situaciones que en el anime se hubiese
agradecido aclarar, aunque no por eso el manga es una obra de arte. Yo me lo
leí completo, pero como fan de Sailor Moon no me vuelvo ciega por mi fanatismo.
La señorita Takeuchi dicta de ser una gran dibujante, tiene serios problemas de
proporciones y el manga es muy confuso, muuuucho, pero muuucho texto, viñetas caóticas
y dibujos no muy bien terminados, me costó bastante leerlo de corrido sin
cansarme por lo poco claro y “sucio” que se veía en algunos pasajes, pero
también debo reconocer que la autora parecía de mejor humor en algunos tomos o
capítulos y nos entregó ilustraciones hermosas dignas de querer enmarcarlas en
un rincón de tu cuarto.
Como conclusión puedo decir que
Sailor Moon es un Anime y Manga memorable, con personajes inolvidables y una
historia interesante y llena de matices, que en ocasiones se puede volver algo
lenta, pero remonta con facilidad y logra quedarse en el corazón de una
generación que hasta el día de hoy la sigue y la recuerda con cariño, y como en
el mismo manga dice en sus onomatopeyas finales: “Pero tú Sailor Moon, tú serás inmortal para siempre, serás la más
hermosa de las estrellas brillando en el firmamento de la eternidad”
ALE